Proceso inquisitorial de Francisco López de Fonseca (Méndez)
Palabras clave:
Judaizante, Herejía, Santo Oficio, Identidad, Ocultamiento, Relajado en persona, Reconciliación, Humillación públicaSinopsis
Francisco López de Fonseca, cuyo nombre verdadero era Francisco Méndez era mercader portugués avecindado en la Nueva Veracruz. Proveniente de una familia de cristianos nuevos —hijo de Enrique López Méndez, relajado en persona por la Inquisición de Coimbra, y de Isabel de Olivares, judaizante fugitiva en Francia—, el reo fue acusado de herejía, apostasía y judaísmo, así como de encubrir y favorecer a otros observantes de la Ley de Moisés.
Desde el inicio del proceso, el acusado negó los cargos, afirmando ser católico practicante, haber recibido los sacramentos y cumplir con los preceptos de la Iglesia. Alegó que su cambio de nombre respondía únicamente a motivos de seguridad personal y trató de deslindarse de las prácticas judaicas, atribuyendo las sospechas a su entorno familiar, particularmente a su esposa y a su suegra. Durante varios años persistió en esta estrategia defensiva, recurriendo a excusas, silencios y declaraciones “maliciosas”, incluso comunicándose ilícitamente con otros presos para intercambiar información y encubrir culpas.
Sin embargo, tras reiteradas audiencias, amonestaciones y una diligencia secreta, López de Fonseca finalmente confesó plenamente. Reconoció haber observado la Ley de Moisés desde los quince años, practicar ayunos rituales, guardar los sábados y festividades lunares, participar en ceremonias judaicas dentro y fuera de prisión, y haber apostatado conscientemente de la fe cristiana, creyendo que la salvación se alcanzaba únicamente por la ley mosaica. Asimismo, admitió la observancia judaizante de sus padres, la fuga de su madre para vivir libremente como judía y la complicidad de numerosos correligionarios.
Probada la acusación por testigos y confesión, el tribunal declaró acreditados los delitos, pero considerando las señales finales de arrepentimiento y su disposición a abjurar, resolvió admitirlo a reconciliación. La sentencia incluyó confiscación de bienes, cárcel y hábito perpetuos, penitencias públicas, azotes, destierro definitivo de las Indias y de ciudades clave de España, así como la obligación de presentarse ante el Tribunal de Sevilla. El proceso ilustra de forma elocuente los mecanismos inquisitoriales de control, coerción y negociación espiritual, así como las tensiones entre identidad, disimulo y confesión en el mundo de los criptojudíos novohispanos.
Capítulos
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Introducción
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Criterios de la transcripción paleográfica
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Proceso inquisitorial contra Francisco López de Fonseca (Méndez)
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Expedientes consultados
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